Si no se propaga, está MUERTO
¡Saludos a todos!
En esta entrada analizaremos lo recogido en "Cultura transmedia" de Jenkins, Green y ford (2015).

El libro retoma los temas más significativos de Convergence culture y los actualiza teniendo en cuenta un contexto en el que la ecología mediática ha sufrido grandes cambios. Tratan de cómo los contenidos se propagan a través de la red y de cómo todo ello está marcado por una nueva generación con nuevas competencias tecnológicas y culturales, cuyo rol es fundamental en la modificación de la industria cultural, a través de la cultura de la participación y nuestro nuevo rol de prosumidores.
Dicha modificación de la industria cultural se ve favorecida por la convergencia de medios y por las múltiples herramientas que facilitan la dispersión y propagación de los contenidos digitales, de tal modo que si algo se hace viral, su supervivencia está garantizada.
Volviendo a nuestro nuevo rol de prosumidores, debemos tener cuidado con serlo, ya que, en ocasiones, ese aparente carácter abierto y horizontal de la participación de los nuevos medios está guiado por un emisor determinado, enmascarando así una realidad vertical y dirigida. Es lo que Scolari (2008) recoge como "top-down" o relato oficial creado por el emisor de arriba hacia abajo; a diferencia del relato "bottom-up" creado desde abajo hacia arriba por los consumidores convertidos en productores.
Redirigiéndonos ahora hacia la viralización mencionada, o capacidad de hacer llegar un mensaje al mayor número de personas posible, esta puede ser de tres tipos:
1. Contenido viral espontáneo: es el que se difunde de manera orgánica sin que haya habido una intención previa.
2. Contenido viral estratégico: difusión más o menos premeditada.
3. Contenido viral circunstancial: se busca aprovechar una circunstancia concreta para intentar llegar al mayor número de personas posible.
Para que algo se vuelva viral debemos contar con motivación, la cual se divide en cuatro grandes razones: risa, bondad, pertenencia o definición; debe ser fácil de compartir; contar con influencers o prosumers; realizar anuncios previos en RRSS para crear expectación, entre otras.
Además de esto, señalan también acerca de dos elementos esenciales: la propagabilidad y la pegajosidad, los cuales van de la mano. Un contenido es pegajosos por su actualidad, por su humor, parodia o porque genera debates en el momento preciso. Así, un contenido es fácilmente propagable porque es pegajoso.
Además de esto, señalan también acerca de dos elementos esenciales: la propagabilidad y la pegajosidad, los cuales van de la mano. Un contenido es pegajosos por su actualidad, por su humor, parodia o porque genera debates en el momento preciso. Así, un contenido es fácilmente propagable porque es pegajoso.
Tras estas pinceladas de lo que recogen los autores, podemos decir que una de las pretensiones de Jenkins, Ford y Green es la creación de una cultura más democrática que permita al público tomar decisiones a todos los niveles, pudiendo modificar así la industria cultural según sus intereses.
Referencias documentales:
- JENKINS, H; FORD, S. y GREEN, J. (2015): "Cultura transmedia: la creación de contenido y valor de una cultura en red". Barcelona: Gedisa.
- SCOLARI, C. (2008): "Hipermediaciones. Elementos para una Teoría de la Comunicación Digital Interactiva". Barcelona: Gedisa.
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